El alma es en tu cuerpo.
No puede ser en otro sitio.
Tu cuerpo es un espacio de silencio.
Tu alma es el sonido infinito de lo finito en la perfeccion de aquello que es imperfecto dormido en ti.
La verdad de tu alma es comprender la muerte de ti.
La muerte de ti es tu sin sentido.
Solo lo elevado se desvanece como el ultimo aliento que se quedo para llenar lo que hasta entonces estaba lleno.
Con la muerte, nada muere, solo se desvanece la ilusion que se queda colgada en un cielo que espera a que la vuelvas a requerir en tu corazon.
Por eso no hay muerte y por eso no hay nacimiento.
Nacimiento es aquello que surge de la nada, pero lo que tu eres, vuelve a ese vacio de el que procede.
En japon existen los jardines zen.
Los jardines zen son de arena, hasta para eso somos originales.
En la arena, rastrillada y homogenea, si tu quieres hacer un monton, primero tienes que excarvar.
Por eso el monton que tu eres, en un principio, procede de un vacio, al cual la existencia tiende, y hace entender la vida como una equivocacion de fascinante plenitud y posterior vacuidad.
Pero vuelve, no desaparece.
Es nada, pero nada enamorada, con sentido.
...no le busques sentido, no lo tiene.
maestro zen.
martes, 4 de marzo de 2008
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